Hoy en día nos invaden las malas noticias, el pesimismo y las limitaciones. Cada vez la vida es más estresante y nos preocupamos de más por cosas sin importancia. Nos hemos vuelto más individualistas y competitivos.
No nos damos cuenta, o si lo sabemos se nos olvida en el día
a día, que la vida es muy corta y que el tiempo pasa muy rápido. Dejamos siempre lo mejor para después, para
esa ocasión especial. El perfume preferido para el aniversario, el cabello
arreglado para la cena romántica, las botas caras para el domingo. Pero en
realidad el momento especial es este, el presente, justo ahorita es el momento
especial ¡Respira y vívelo!
No sé a ustedes (pero sospecho que también) una buena
rebanada de pastel me hace vivir el momento
y disfrutar cada mordida. Con una buena rebanada de pastel me olvido de los
problemas, cuando menos por ese momento.
En cada mordida sonrío. En realidad las cosas sencillas como un dulce
pastel me hacen feliz.
Lo mejor de todo es que comúnmente el pastel lo comparto con
mi esposo, mis mejores amigas, en el cumpleaños de mis sobrinas, los disfruto
con mis seres queridos. El pastel es un momento de reunión, de risas, de diversión, de
compartir, de convivir.
En pocas palabras y para concluir lo bueno de comer una
rebana de pastel es que el pastel siempre está rodeado de buenos deseos, de
buenos amigos y amor; de ser tu mismo, de chiplearte; de olvidarte del estrés y
de tus complejos. Disfruta la vida, vive el momento y celebra cada día, por más
simple que hayas sido, lo importante es que lo viviste y eso es para celebrar.
Te deseo lo mejor… ¡Pasteliza tu día!
Lau Seira

Excelente, estoy totalmente de acuerdo. Pasteliza tu día!
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