martes, 1 de mayo de 2012

Tu me enseñaste lo bueno y lo bello de la vida



Mamá no me cabe la menor duda de que por ti soy quien soy. Eres el mejor ejemplo de amor, de dar, de servicio, de ternura, de respeto, de sacrificio, de valentía, de entrega. 


Tú me enseñaste lo bueno y lo bello de la vida. Me ensañaste a descubrirme, a amarme, a luchar por mis ideales.  Me dijiste que lo más importante es Dios, el amor al prójimo y a uno mismo. Aprendí de ti, que si tenía que dejar algo o a alguien lo dejara mejor de cómo lo había encontrado. Me enseñaste a ponerme metas altas, a perseverar, a no rendirme y a disfrutar el avance. Siempre me recordaste que no hay mal que por bien no venga y que todo sucede para los más altos fines. Me enseñaste a ser fuerte y a perdonar a quienes me han herido, y a saber pedir perdón. Aprendí gracias a ti a responsabilizarme por lo que me sucede y comprender que todo lo que llega a mi vida es porque yo lo provoco o yo lo permito. Por ti me di cuenta que lo que das recibes. Me enseñaste a ser una buena amiga, a aceptarme y a utilizar todo para mi propio avance siempre respetando a los demás. 

Te quiero dar las gracias por todo tu amor, por todos tus sacrificios, por ayudarme a ser lo que soy hoy.

Te amo mamá

No hay comentarios:

Publicar un comentario